La estrategia “Más Mujeres, Más Democracia: soluciones para ellas, avance para Colombia” continúa fortaleciendo espacios de diálogo y acción para garantizar la participación política libre de violencias. En el marco de esta iniciativa, se desarrolló el webinar “Soluciones para ellas: Mujeres en política sin violencias”, un encuentro que reunió a congresistas, magistradas, expertas internacionales, periodistas y representantes de organizaciones públicas y de cooperación internacional con el fin de impulsar la implementación de la Ley 2453 de 2025, que reconoce la violencia contra las mujeres en la vida política como una forma específica de violencia basada en género.
Promovido por la Mesa de Género de la Cooperación Internacional, liderado por ONU Mujeres y la Embajada de Suecia en Colombia, el conversatorio destacó la importancia de garantizar entornos seguros, igualitarios y libres de violencia para las mujeres candidatas y lideresas, especialmente ante las elecciones legislativas y presidenciales de 2026.
La Embajadora de Suecia, María Cramér, subrayó que apoyar la implementación de esta ley es una prioridad para su país porque “las violencias contra las mujeres socavan los pilares de la democracia”. A su vez, ONU Mujeres, a través de su representante María Inés Salamanca, llamó a transformar los compromisos en acciones concretas que fortalezcan el liderazgo femenino.
Expertas como Beatriz Llanos y magistradas como Alba Lucía Velásquez y Karena Caselles resaltaron la necesidad de una justicia ágil, mecanismos de prevención eficaces y la incorporación del enfoque de género en la administración de justicia. Desde el periodismo, María Camila Roa enfatizó el rol ético y responsable de los medios en la protección de la dignidad de las mujeres políticas, mientras que la congresista Catherine Juvinao alertó sobre prácticas sistemáticas de violencia política y la urgencia de asignar presupuesto y seguimiento efectivo a la ley.
Las panelistas coincidieron en que fortalecer la participación política de las mujeres no solo es una cuestión de justicia y equidad, sino una condición esencial para una democracia más fuerte, plural y representativa.


