Un reciente informe presentado en Colombia por organizaciones internacionales como UNICEF, INTERPOL, ECPAT y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar encendió las alarmas sobre el crecimiento de la explotación y el abuso sexual infantil facilitado por la tecnología en el país.
El estudio, denominado Disrupting Harm, revela que uno de cada cinco niños, niñas y adolescentes entre los 12 y 17 años en Colombia habría sido víctima de este tipo de violencia digital en el último año, evidenciando cómo las plataformas tecnológicas se han convertido en herramientas utilizadas por agresores para contactar menores de edad.
Durante la presentación oficial del informe, realizada el 6 de mayo, expertos internacionales señalaron que las redes sociales y aplicaciones de mensajería son hoy los principales canales de acercamiento de desconocidos hacia menores. Según los hallazgos, Facebook concentra el 80 % de los reportes de contacto, seguido por WhatsApp con un 30 % e Instagram con un 17 %. Además, el informe advierte que los videojuegos también representan un espacio de riesgo, al registrar el 14 % de los casos analizados.
El estudio también expone que la tecnología no es el origen de la violencia, sino un amplificador de problemáticas sociales y familiares ya existentes. Niños y adolescentes víctimas de violencia intrafamiliar, abuso previo o condiciones de vulnerabilidad económica son quienes presentan mayor riesgo de ser captados por redes de explotación.
Uno de los puntos más preocupantes del informe es el uso emergente de la inteligencia artificial para manipular o generar imágenes relacionadas con explotación infantil. Según la investigación, cerca del 2 % del material identificado habría sido creado o alterado mediante herramientas de IA, una tendencia que preocupa a las autoridades y organismos de protección de la niñez.
El informe también destaca diferencias territoriales. Los menores que viven en zonas rurales presentan mayores niveles de exposición, con un 29 % de riesgo frente al 17 % registrado en áreas urbanas. Asimismo, las organizaciones alertaron sobre el subregistro de casos debido a estigmas sociales, normas de género y miedo a denunciar.
Frente a este panorama, las entidades hicieron un llamado urgente a fortalecer los mecanismos de prevención, educación digital y acompañamiento familiar. También insistieron en la necesidad de crear canales de denuncia más seguros y accesibles para niños, niñas y adolescentes.
Actualmente, Colombia cuenta con herramientas de atención y reporte como la línea #141 del ICBF, la plataforma Te Protejo Colombia y la línea de emergencia 123 de la Policía Nacional, mecanismos que buscan responder de manera inmediata ante posibles casos de vulneración de derechos en entornos digitales.
El informe concluye que la prevención comienza en el hogar, promoviendo entornos de confianza, escucha activa y educación digital responsable, mientras hace un llamado a los medios de comunicación para abordar estos temas con enfoque de derechos, evitando el sensacionalismo y la revictimización de menores.


